La IA no es el producto.Es una pieza del sistema.
No vendemos IA como producto de catálogo. La integramos dentro del software que construimos, en los puntos concretos donde ahorra tiempo real a tu equipo.
Casos de uso concretos
Agentes conversacionales
Integrados en tu sistema de gestión: responden por WhatsApp o web, consultan datos reales y actualizan el sistema, no un chatbot aislado.
Lectura y clasificación de documentos
Albaranes, facturas, partes de trabajo. La IA los lee, extrae los datos y los mete en el sistema sin que nadie los transcriba a mano.
Búsqueda semántica
Encuentra información dentro de tus propios datos por significado, no solo por coincidencia exacta de texto.
Priorización y predicción
Qué pedido revisar primero, qué cliente tiene más riesgo de baja, qué ruta conviene hoy — con los datos que ya tienes.
Dónde la IA no merece la pena
Parte de hacer bien este trabajo es decir que no cuando toca. En la auditoría te decimos también dónde la IA no aporta:
- Si el proceso es simple y un formulario o una regla fija ya lo resuelve, añadir IA solo añade coste y opacidad.
- Si no hay suficientes datos históricos, un modelo predictivo no va a acertar más que el criterio de alguien con experiencia.
- Si la decisión final siempre necesita criterio humano y no hay volumen que justifique automatizarla, no compensa.
Reglamento Europeo de IA
Los sistemas de IA que integramos se diseñan teniendo en cuenta las obligaciones del Reglamento (UE) 2024/1689, de aplicación general desde el 2 de agosto de 2026. Si tu empresa necesita cubrir la obligación de alfabetización en IA de su personal (artículo 4, exigible desde el 2 de febrero de 2025), tenemos un programa de formación específico.
Ver formación en IAPreguntas frecuentes
¿La IA sustituye a mi equipo?
¿Qué pasa con el Reglamento Europeo de IA?
¿Puedo añadir IA a un sistema que ya tengo?
¿Cuánto cuesta?
¿Dónde encajaría la IA en tu operación?
Te lo decimos en la auditoría, con honestidad — también cuando la respuesta es que no compensa.
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